sábado, mayo 26, 2007

Pupilas

La lluvia en tus pupilas, el océano en calma, y el fuego que se enciende en la noche, como esas noches desoladas, que caían a través de las ventanas.
Aveces pareciera que todo se pierde en segundos, y la vida se detuviera como un viejo reloj, en el momento exacto, como los bosques congelados, como mis manos frías, como todas las cosas que perdemos alguna vez.
Los frágiles momentos se refugian entre tus brazos. aveces cálidos, aveces atormentados. Pero las estrellas siguen cayendo en silencio en tu cama, de una en una, en tu pecho, en mis manos, y también en tus pupilas llenas de lluvia, de naufragios, llenas de estrellas muertas.